COMPOSTAJE EN EL JARDÍN DE CASA, FÁCIL Y RÁPIDO

COMPOSTAJE EN EL JARDÍN DE CASA, FÁCIL Y RÁPIDO

En casa comenzamos a hacer compostaje con desechos de la cocina hace unos 15 años y tras haber probado diferentes formas nos quedamos con la de “compost en fosa o pozo” porque las otras no eran lo suficientemente prácticas, llevaban muchísimo más esfuerzo que tirar todo al cesto de basura y así la idea de compostar quedaba en el olvido a los pocos días.

Nosotros queríamos reducir el tamaño y cantidad de bolsas de basura que sacábamos a la calle y que imaginábamos que irían luego a apilarse, pudrirse y contaminar en otro sitio, hacer algo bueno por el medio ambiente y también tener abono disponible para macetas.

Con compost en fosa, se entierran los desechos orgánicos en un pozo en el jardín: es tan simple que enseguida nos creamos un hábito y redujimos muchísimo las bolsas de basura y transformamos parte de esos desechos en algo tan valioso como fertilizante para nuestra huerta urbana orgánica.

Un compost bien hecho no tiene olor ni atrae insectos, se puede tapar con una tabla, pasto seco o ramas si se quiere, pero se debe airear siempre que se pueda ya que el aire es parte del proceso de descomposición.

Para empezar a compostar en casa

Debemos hacer un pozo en el jardín de unos 40 cm de profundidad, el diámetro puede ser el que quieran, por lo general hacemos también de 40 cm.

No es conveniente hacer la fosa muy profunda ya que lo más probable es que se pudra lo que tiremos en vez de descomponerse, debido a que los microorganismos y lombrices viven más cerca de la superficie. Por esto nunca debemos llegar a un metro de profundidad.

Se pueden hacer hileras en vez de un pozo, pero dependerá del tamaño del que dispongas en tu jardín y también de la cantidad de desechos que vayas a tirar.

Lo vamos llenando con los desechos orgánicos y de vez en cuando le agregamos tierra y lo regamos cuando hacemos el riego del resto del jardín si creemos que le falta humedad.

Tiramos por ejemplo cascaras de vegetales que pelamos para cocinar, restos de frutas, papel de cocina usado, cascaras de nuez las vamos juntando en un bol de plástico en la cocina y luego llevamos todo junto. Tener en cuenta que si dejamos las semillas entre estos restos puede germinar.

Para facilitar la descomposición lo ideal es trocear los desechos para que no superen los 5 cm de largo ni de ancho ni de espesor porque al ser subterráneo tomará más tiempo si son muy grandes. Dependiendo del suelo y el entorno la descomposición ocurrirá en un mes y llevará hasta 1 año enriqueciendo el suelo y aumentando el valor de la tierra.

Llenamos con desechos hasta unos 15 centímetros de la fosa, luego rellenamos con tierra nivelando el piso con el resto del jardín. Y comenzamos un nuevo pozo en otro lugar.

Tras dejar hacer el proceso unas 6 semanas, se puede plantar directamente sobre el suelo donde hicimos el compost.

También se puede sacar tierra de allí y usarla como fertilizante para macetas u abonar otras plantas en este caso debemos prestar atención a que no haya restos de deshechos enteros o visibles, si los podemos ver demasiado grandes será mejor volver a tapar el compost y esperar un poco más.

La temperatura del compost es más alta cuando hay actividad de microorganismos, si se encuentra a temperatura ambiente y nada de lo que tiramos en el pozo es visible, es el momento óptimo para usar.

La tierra del compost tiene un olor agradable a campo mojado y se desbarata fácilmente. Retiene los nutrientes y el agua hasta el momento de ser aprovechados por las plantas.

Es conveniente en otro lugar del jardín dejar secar una pequeña porción de pasto, hojas y ramas por si necesitamos materia seca para el compost.

El compost debe mantenerse aireado, aunque no importa si esta al sol o a la sombra.

Lo que SI va en el compost:

Restos de frutas, verduras, legumbres, hortalizas, poso de café, filtros de café, bolsitas te usadas, resto de infusiones, yerba mate, pasto, hojas secas, ramas, flores, aserrín de maderas sin tratamientos, papel absorbente de cocina, cartón o papel diario bien picado en muy pocas cantidades en lo posible evitar lo que tenga tinta, cascaras de frutos secos, cascara de huevo trituradas, restos de poda y arbustos, cenizas de troncos o materiales orgánicos, restos del huerto (que no estén enfermos), estiércol de animales de granja, legumbres, pan, comida preparada deteriorada, cascaras de naranjas o cítricos en pequeñas cantidades porque pueden atraer hormigas. El aceite usado se puede agregar al compost pero no demasiada cantidad, se puede usar papel de cocina para absorberlo o verterlo directamente pero muy esparcido

Lo que NO va en el compost:

Ningún producto de origen animal. Carne, pollo, pescado, huesos, huevos, lácteos, grasas (se pudren y atraen roedores). Caca de perro o gato. Plásticos, bolsas, vegetales podridos, polvo, pelusas de barrer el piso, cualquier material que no sea biodegradable, maderas con barnices, pintura o químicos, restos de comida que contengan carnes, frituras, pilas, cenizas de cigarrillos o colillas, medicamentos, metales, vidrio, aceites, revistas o papeles impresos con tintas químicas, papas o cebollas germinadas, detergentes, cloro, limpiadores, herbicida, fungicida u otro veneno

Problemas comunes

Si vamos a dejar descansar por un tiempo nuestra fosa de compost lo ideal será cubrirlo con arena, tierra, ramas y hojas secas. De ser necesario, también tapar con una tabla y un peso encima para no atraer animales domésticos o roedores en busca de comida.

El compost no debe tener olor ni atraer insectos, si algo de esto sucede hay que encontrar la causa, puede ser exceso o falta de agua o un desequilibrio entre los componentes de los desechos o que se agregó algo al compost no permitido y se pudrió.

Si no sube la temperatura (es más alta cuando hay actividad de descomponedores) debemos agregar más material al pozo y esperar a que se inicie el proceso.

Si aun así no se inicia, verificar que haya humedad y no tenga olor, si huele raro como a amoniaco o a podrido habrá que añadir materia seca porque se ha pasado de humedad, y también airearlo.

Si por el contrario está demasiado seco, atraerá hormigas, habrá que ir agregando material húmedo (restos de vegetales o frutas, por ejemplo) y regar hasta que vuelva a iniciar el proceso de descomposición.

Si hay demasiadas moscas o insectos alrededor y no hay nada podrido habrá que revolver para que todo tome aire de igual forma.

Siempre que pongamos materiales húmedos pondremos también una cantidad de material seco para equilibrar así evitaremos que se pudran y tengan mal olor pero si nos pasamos y está demasiado seco nunca se iniciará el proceso de compost.

​Como usar el abono del compost:

Para macetas nuevas:

1 parte de arena gruesa, 1 parte de abono del compost y 2 partes de tierra negra, agregar piedritas al fondo para mejorar el drenaje

Como abono directo:

Esparcir unos 10 cm de abono alrededor de las flores o verduras perennes y hasta 20 cm alrededor de árboles y arbustos, siempre dejando espacio de unos cm alrededor del tallo o tronco

Para enriquecer la tierra del jardín:

Mezclar el abono con arena gruesa y esparcir sobre el pasto

Plantar directamente sobre el compost:

Ideal para plantas como tomates que requieren mucho abono. Luego de unas 6 semanas de haber iniciado el compostaje se puede plantar en el pozo.

Muchas veces sale una planta del compost porque alguna de las semillas de los desechos de la cocina puede germinar, nos pasa seguido con el zapallo y también la sandía. Si no queremos la planta la arrancamos y la volvemos a tirar en el compost.

Gracias por leerme, ojalá sigas investigando si te interesó el tema del compost. Es un gran paso para ayudar al medio ambiente, acercarnos más al estilo de vida “zero waste” y ahorrar dinero en abono para nuestras árboles, flores o huerto urbano.